LA COMUNICACIÓN SOCIAL Y LA SEGURIDAD CIUDADANA
LA
COMUNICACIÓN SOCIAL Y LA SEGURIDAD CIUDADANA
Por: Eduardo del Aguila Horna
Publicado en la revista Vivir Bien, febrero del 2026
En los últimos tiempos la
sociedad peruana se encuentra convulsionada por los actos de violencia que
atentan contra su seguridad personal y laboral. Diariamente las noticias detallan
hechos delictivos que afectan al ciudadano común al verse rodeado de
situaciones que alteran su tranquilidad personal. Los medios de comunicación
nos informan hechos que influyen en el pequeño y mediano empresario con actos
de amedrentamiento con armas de fuego y explosivos que amenazan a sus pequeños
negocios y lo más común mensajes de extorsión, así como la amenaza a los
pequeños y medianos transportistas que reflejan una alta incidencia en la
seguridad ciudadana. Durante las veinticuatro horas del día los medios de
comunicación nos informan de esta situación contribuyendo también a influir con
el miedo y el ambiente de inseguridad ciudadana.
José Matos Mar en su libro “Perú
Estado Desbordado y Sociedad Nacional Emergente” hace una descripción del
fenómeno de la inmigración en Lima y como las que fueran grandes invasiones y
barriadas se han convertido en los nuevos distritos de la Capital Lima, con
grandes poblaciones emprendedoras formando centros comerciales, mercados de
abastecimiento, micro empresas de diferentes rubros, empresas de transporte que
van desde mototaxis, micros y ómnibus de transporte público y otros tipos de
servicios que van desde los formales a los informales. Este crecimiento también
ha traído su contraparte como es la delincuencia en diferentes formas, siendo
una de ellas la extorción convirtiéndose en una forma de robar afectando
permanentemente a la seguridad ciudadana.
La delincuencia en el Perú no
es solo un problema policial: es un fenómeno social que se alimenta de
percepciones, miedos, vacíos de información, desconfianza institucional y
narrativas que circulan en los medios y en la vida cotidiana. Por eso, la
comunicación social puede convertirse en una herramienta poderosa para
prevenir, reducir y transformar las condiciones que permiten que la
delincuencia prospere. Una forma de hacer frente a la inseguridad ciudadana es
enfocando en forma integral mediante la combinación de la comunicación,
educación ciudadana y políticas públicas.
La prevención del delito
depende en gran medida de que la ciudadanía tenga información clara, accesible
y confiable. La comunicación social puede:
• Difundir campañas educativas
sobre autocuidado, convivencia y resolución pacífica de conflictos. Enseñar a
identificar estafas, extorsiones y modalidades delictivas emergentes.
• Promover el uso adecuado de
canales de denuncia y orientación.
• Desarrollar contenidos en
lenguas originarias para llegar a poblaciones excluidas.
En un país con brechas
educativas y digitales, la radio y la televisión siguen siendo aliados clave,
especialmente en zonas rurales y periurbanas.
La comunicación es importante para
fortalecer la confianza en las instituciones.
La inseguridad ciudadana se
agrava cuando la población siente que está sola o que las autoridades no
responden. La comunicación social puede ayudar a:
• Transparentar las acciones
de la Policía, el Ministerio Público y los gobiernos locales.
• Mostrar resultados reales,
no propaganda.
• Explicar procedimientos de
seguridad ciudadana de manera sencilla.
• Crear canales de diálogo
entre vecinos y autoridades.
“Cuando la ciudadanía percibe
que las instituciones funcionan, aumenta la cooperación y disminuye la
tolerancia social hacia la ilegalidad”.
La Comunicación comunitaria:
participación y vigilancia social
La comunicación no solo fluye
desde el Estado hacia la población; también se construye desde abajo:
• Las juntas vecinales, radios
locales y redes barriales pueden difundir alertas, buenas prácticas y
actividades de prevención.
• Las plataformas digitales
permiten crear redes de apoyo y vigilancia ciudadana, siempre evitando caer en
alarmismo o justicia por mano propia.
• La comunicación comunitaria
fortalece el tejido social, un factor clave para reducir la delincuencia a
largo plazo.
Comunicación para cambiar
narrativas culturales
La delincuencia también se
alimenta de narrativas que normalizan la violencia, el machismo, la
informalidad extrema o la “viveza criolla”. La comunicación social puede:
• Promover modelos positivos
de convivencia, respeto y ciudadanía.
• Visibilizar historias de
jóvenes que eligen caminos distintos al delito.
• Combatir discursos que
glorifican la violencia o justifican la ilegalidad.
• Impulsar campañas que
refuercen valores como la solidaridad, la honestidad y el respeto a la ley.
“Cambiar narrativas no es
inmediato, pero es decisivo para transformar mentalidades”.
La Comunicación Digital responsable: combatir
la desinformación
Las redes sociales pueden amplificar el miedo, la paranoia
o la desconfianza, lo cual favorece la delincuencia organizada. La comunicación
social puede:
• Desmentir rumores y noticias falsas que generan pánico.
• Enseñar a la población a verificar fuentes.
• Promover el uso responsable de plataformas digitales.
• Coordinar mensajes oficiales rápidos y coherentes en
situaciones de emergencia.
“Una ciudadanía informada es menos vulnerable a
manipulaciones”.
“Comunicación como soporte de políticas
públicas integrales”
La comunicación social no reemplaza a la
policía ni a la justicia, pero sí potencia su efectividad cuando:
• Acompaña programas de prevención juvenil.
• Refuerza campañas contra el consumo de drogas.
• Apoya iniciativas de recuperación de espacios públicos.
• Difunde campañas sobre seguridad personal.
• Difunde oportunidades
educativas y laborales para jóvenes en riesgo.
“La comunicación es el puente entre la
política pública y la vida cotidiana”.
“La comunicación social, bien
empleada, puede convertirse en un arma estratégica contra la delincuencia en el
Perú. No se trata solo de informar, sino de educar, movilizar, generar
confianza, fortalecer la cohesión social y transformar narrativas culturales.
En un país diverso y desigual como el nuestro, la comunicación es una
herramienta indispensable para construir seguridad desde la ciudadanía y no
solo desde la fuerza”.
Los peruanos hemos derrotado a
la violencia terrorista que azoto gran parte del territorio nacional,
organizándose en rondas campesinas y comités de autodefensa como elementos
inmediatos de seguridad, hoy ante la inseguridad ciudadana que afecta a un gran
porcentaje de la población es necesario que la ciudadanía se organice empleando
los medios disponibles y la comunicación social, con iniciativa y creatividad, manteniendo
un enlace estrecho de la población con las fuerzas del orden y la seguridad
ciudadana.
Referencia Bibliográfica:
(1) IA
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