EL LIBERTDOR GENERAL SAN MARTÍN Y EL 28 DE JULIO DE1821

 

EL LIBERTDOR GENERAL SAN MARTÍN Y EL 28 DE JULIO DE1821

Por: Eduardo del Aguila Horna

Publicado en la Revista Vivir Bien, julio 2024

Hace doscientos cuatro años el general José de San Martín proclamo la independencia del Perú. Teniendo como referencia al historiador Virgilio Roel Pineda, quien describe los detalles de la proclamación de la independencia del Perú en su libro Los Libertadores, describiré algunos aspectos de este gran acontecimiento. (1)

San Martín, después de organizar en Chile al ejercito libertador y desplazarse desde Valparaíso con 24 navíos, siete eran de guerra y transportando aproximadamente cuatro mil doscientos hombres, desembarco en Paracas el 7 de setiembre de 1820, para luego desplazarse a Pisco y desplegar sus fuerzas en la costa y en la sierra del Perú.

Las operaciones militares en la sierra estuvieron a cargo del general Argentino Juan Antonio Álvarez de Arenales, llegando hasta Cerro de Pasco en donde derrota a las fuerzas realistas al mando del General Español Diego de O’Reilly, luego bajo a la costa para encontrarse con San Martin quien se había desplazado desde Pisco hacia Huacho y Huara.

El éxito del General Álvarez en la sierra se debió a la unión de fuerzas entre las de San Martín y la participación de la población lugareña, quienes proporcionaron guías, auxiliares y combatientes, permitiendo que las fuerzas independientes estuvieran bien informadas. Gran entusiasmo se produjo cuando se declaró la independencia en Tarma el 29 de noviembre de 1820 y se declaró abolido el “Tributo Indígena”; estas acciones afectaron la moral de las tropas realistas que en Yauricocha abandonaron sus posiciones negándose a combatir. (1)

En la costa, específicamente en el Callao, los marinos de la fuerza expedicionaria que estaban al mando de los marinos Thomas Cochrane y Martin Guise, se apoderaron de la fragata española “La Esmeralda”, que paso a formar parte de la escuadrea libertadora. (1)

El 2 de diciembre de 1820 el Batallón Numancia, vanguardia de la fuerza española en la región de Chancay se subleva y pasa a formar parte del ejercito libertador, poniendo de manifiesto la descomposición de la fuerza colonial.

Estos hechos en apoyo a la causa libertadora produjeron sucesivos pronunciamientos en la costa norte: Lambayeque proclamo su independencia el 27 de diciembre de 1820; dos días más tarde lo hizo Trujillo, para luego hacerlo en Piura el 4 de enero 1821. A ello se agrega movimientos de pobladores rurales que atacaban desordenadamente, recibiendo el nombre de montoneros de parte de los españoles. (1)

 

Estas acciones descritas afectaron a la población y autoridades nombradas por el Virrey.  El historiador Vargas Ugarte afirma que el Virrey Pezuela habría tenido éxito si hubiera lanzado toda su fuerza sobre el ejército libertador de San Martin, teniendo en consideración el número y la experiencia de combate de la fuerza española, no justificando su falta de movilidad. Esta actitud de Pezuela origino el malestar entre los jefes de la fuerza española y acrecentó la rivalidad que mantenía con el General La Serna. El 29 de enero de 1821 los más altos jefes de la fuerza española se reunieron en Asnapuquio al norte de Lima, suscribiendo un memorial para que el Virrey Pezuela entregara el mando al General La Serna, originando la renuncia del General Pezuela como Virrey. Hecho que fuera ratificado desde España con el nombramiento del General José La Serna como Virrey del Perú. (2)

El Virrey La Serna recibió órdenes de la corona española de negociar con los rebeldes; reuniéndose con el general San Martin en la hacienda Punchauca en el valle Chillón a 25 km de Lima. La reunión se realizó con bastante cordialidad sin llegar a algún acuerdo; San Martin por primera vez dio a conocer sus ideas monárquicas proponiendo una larga tregua mientras el gobierno quedaría en manos de una Regencia, con La Serna como presidente y dos delegados más, uno nombrado por San Martín y otro por La Serna. Una delegación viajaría a España para solicitar la venida de un infante que luego se convertiría en rey. La negociación se terminó por no estar de acuerdo los jefes realistas. (1)

El fracaso de la reunión en Punchauca y el descontento de las fuerzas realistas ocasionaría que se plegaran mayor numero de adeptos a la causa de la independencia del Perú, motivando que el Virrey La Serna se retirara de la ciudad de Lima el 6 de julio de 1821.

El 13 de julio de 1821, San Martin entra a la ciudad de Lima en forma disimulada, reuniéndose con el gobernador designado por el Virrey La Serna, el Marqués de Montemira, recibiendo el saludo de las autoridades de la ciudad y personas más distinguidas.

San Martin dirigió un oficio al Cabildo de Lima representado por su alcalde el Conde de San Isidro, solicitándole su pronunciamiento sobre la causa de la independencia. El alcalde de Lima convoco a cabildo abierto para el 15 de Julio de 1821 a las once de la mañana. La citación no fue hecha al pueblo sino como se acostumbraba, a los propietarios del asiento del cabildo, a los títulos de Castilla, a los miembros de las ordenes militares, a los miembros del coro metropolitano y a los miembros titulares de las familias más distinguidas de la capital. Efectuado el cabildo abierto y reunidos en la Plaza Mayor los asistentes se pronunciaron unánimemente por la independencia (obviamente en forma falsa), disputándose por la precedencia en la firma del acta respectiva. (1)

 

La ceremonia de proclamación de la independencia se realizó el 28 de julio de 1821, la que fue preparada con las mismas costumbres y boato virreinal.

El acto se inició cuando del palacio de los virreyes salió una cabalgata presidida por las autoridades de la Universidad con sus distintivos doctorales les seguían los altos prelados de la iglesia, los altos oficiales del ejército, los títulos de Castilla con sus clásicos distintivos, los miembros de las ordenes militares hispanas con sus correspondientes hábitos, los oidores de la Audiencia Virreinal y los regidores del Cabildo metropolitano; el  grupo principal estaba encabezado por el General José de San Martín, flanqueado por el Conde de San Isidro y el Marqués de Montemira que portaba el estandarte de la independencia, el estado mayor y los jefes del ejército independiente, cerraba la comitiva  un pelotón de húsares con uniforme de gala. Las calles aledañas a la Plaza Mayor se encontraban ocupadas por las tropas en formación, en las aceras y sitios libres se encontraba la población (según ciertos cálculos unos 16000 habitantes). (1)

Desde un tabladillo colocado en la Plaza Mayor, el General José de San Martín hizo la proclama de la independencia probablemente con estas palabras: (1)

“Desde este momento el Peru es libre e independiente por la voluntad general de los Pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende

Los miles de pobladores que se encontraban vivaron a la patria e independencia.

El acto de proclamación de la independencia fue repetido con las mismas personalidades en tres lugares: en la Plazuela de La Merced, en el frontis del Convento de las Descalzas y en la Plaza de la Inquisición.

Por la noche la ciudad fue iluminada y en la sala del Cabildo se realizó una recepción con asistencia de lo más selecto de la sociedad virreinal, El General San Martin asistió con sus ayudantes y generales.

El 29 de julio las festividades continuaron, por la mañana se realizó un Tedeum oficiado por el arzobispo Bartolomé María de Las Heras, seguido por una misa de acción de gracias. Los miembros del cabildo se reunieron para prestar juramento de fidelidad a la patria y por la noche el General José de San Martin ofreció un baile en retribución al del día anterior.

El historiador Virgilio Roel describe las celebraciones de la proclamación de la independencia del Perú con los siguientes términos “El significado más profundo de las celebraciones es que se estaba proclamando que el nuevo capítulo que empezaba la prosecución del coloniaje, aunque sin el Virrey. Este es el punto en el que San Martín y la aristocracia limeña habían encontrado la más plena concordancia, puesto que aquel luchaba por que en el Perú hubiera un Rey en lugar de un Virrey y esas gentes no podían sino estar conforme con eso…” Así se explica el fenómeno por el cual todas las autoridades y personajes que ayer no más se identificaban con el Virrey La Serna le expresaran al General José de San Martin con el mismo calor, sus protestas de adhesión más terminante. (1)

La independencia del Perú proclamada el 28 de julio de 1821, ha sido un complejo proceso social y militar, ser una colonia es sinónimo de sujeción, opresión y despotismo entre otros términos que afectaron a los peruanos durante la colonia. La lucha por la independencia se inició desde el primer día en que los españoles llegaron a territorio peruano, las sublevaciones de la población herederas de la cultura Inca, fue permanente y el abuso cometido contra ellas también desde el conquistador hasta los que ejercieron el poder en todos los ámbitos de la gestión gubernamental.

El mestizaje que se produce del intercambio de culturas entre la europea e inca da como resultado lo que somos ahora, con nuestros aciertos y fracasos. Reflexionemos desde la perspectiva de una resiliencia en la evolución socio económica del país, que nos ha permitido superar exitosamente los momentos difíciles de la historia, desde guerras, terrorismo, crisis económica, desastres naturales, pandemia del Covid-19. En las últimas décadas se ha logrado un crecimiento económico basado en el esfuerzo de trabajo, creatividad y emprendimiento, que debe llevarnos al desarrollo sostenido para derrotar la pobreza y subdesarrollo en todos sus matices.

Descendemos de la cultura española y también de la cultura inca y como dice el poeta José Santos Chocano en uno de los párrafos de su poesía el “Blasón”

“Cuando me siento Inca, le rindo vasallaje al sol que me da el cetro de su poder real; cuando me siento hispano y evoco el coloniaje parecen mis estrofas trompetas de cristal”.

“La sangre es española e incaico es el latido; y de haber sido poeta, quizá yo hubiera sido un blanco aventurero o un indio emperador”.


      Referencias Bibliográficas:

(1) Roel V. Los Libertadores; Proceso social, económico, político y militar de la independencia.

(2)Cayo P. Enciclopedia Temática del Perú- Republica.

 

             


Comentarios

Entradas más populares de este blog

INNOVADORES QUE CAMBIARON NUESTRA VIDA:

LA POLÍTICA Y LA FELICIDAD