MANUELA SÁENZ DE VERGARA Y AIZPURU, LA LIBERTADORA DEL LIBERTADOR

 

MANUELA SÁENZ DE VERGARA Y AIZPURU, LA LIBERTADORA DEL LIBERTADOR

Por: Eduardo del Aguila Horna

Publicado en la Revista Vivir Bien, diciembre del 2024

Todo comenzó, como empiezan los grandes momentos de la vida y como algunos escritores han manifestado en encomiables frases referentes a situaciones especiales en que el ser humano siente plácidamente el momento que está viviendo.

Así comenzó esta historia cuando un grupo de veteranos da la vida y de la milicia aceptaron la invitación de uno de ellos, para visitar el distrito de Pueblo Libre a fin de disfrutar de un almuerzo en la casa de Manuelita Sáenz, previamente el dueño de casa José Luis haría una breve remembranza de Manuelita Sáenz. Fueron llegando los futuros comensales a la plaza Simón Bolívar en donde está la casa y en la que se disfrutaría de una apetitosa comida criolla. Sentados en una banca esperaban que se completara los comensales y así pasar a conocer los ambientes históricos muy bien conservados de la misteriosa casa. La Plaza Bolívar luce esplendida con casonas de la época virreinal, donde destaca la que fue la Casa de Bolívar y el Cuartel General del Ejercito Libertador y en donde funciona actualmente el Museo Nacional de Arqueología y Antropología.

Por fin pasamos a la casa, en su sala se lucen muebles, espejos y cuadros de la época, destacando el de Manuela Sáenz, en forma muy detallada José Luis fue describiendo los aspectos más saltantes de la vida de esta misteriosa y aguerrida dama.

Manuela Sáenz según algunos historiadores nació en Quito el 17 de diciembre de 1797, hija natural del hidalgo español Simón Tadeo Sáenz de Vergara y Yedra y de la criolla María Joaquina de Aizpuru y Sierra Pambley. El padre de Manuela fue funcionario de la Real Audiencia de Quito, casado con la ilustre dama Juana del Campo Larraondo y Valencia. Manuela fue educada en un convento de monjas en donde aprendió idiomas, artes y otros oficios que la capacitaban en un nivel superior al de las mujeres de esa época. Su padre siempre le prodigo el afecto familiar al hacerla compartir con sus hermanos y esposa. En 1817 contrae matrimonio por injerencia de su padre con el acaudalado médico ingles James Thorne, bastante mayor que ella. Es muy importante resaltar la educación recibida por Manuela Sáenz y su matrimonio con un acaudalado médico  ya que esto le permitiría conocer las nuevas ideas liberales y alternar con la aristocracia de la época.

Manuela Sáenz desde muy joven compartió los ideales de libertad de América, llevándola a relacionarse con la expedición libertadora del general José de San Martin, contribuyendo con la causa libertadora con información importante obtenida a través de sus actividades sociales. Proclamada la independencia del Perú; San Martin conocedor de sus actividades en favor de la causa libertadora le concede la condecoración la Orden El Sol con el título de caballeresca. Manuela Sáenz en diferentes circunstancias, conoce personalmente a San Martin y a Simón Bolívar, cuando se reúnen en Guayaquil. Manuela Sáenz abandona a su esposo y se relaciona con Simón Bolívar como amantes y compañeros de lucha durante ocho años hasta la muerte del libertador en 1830.

Cundo en 1823 Simón Bolívar llega al Perú, Manuela lo acompaña, participando en la campaña libertadora en forma muy activa, ambos compartieron una visión de justicia y libertad para América. Bolívar le encargo la Secretaria y Archivo General del Ejército. Ella no era la típica pareja de un héroe; ella estaba en la trinchera, en las reuniones estratégicas y hasta organizando labores de inteligencia. Una de las facetas de Manuela Sáenz es su participación en actividades de inteligencia: recopilando información clave, organizando redes de espionaje y en algunas circunstancias llevando mensajes en condiciones peligrosas (2)

Manuela como combatiente participo en las Batallas que consagraron la independencia de Ecuador en Pichincha y del Perú en Junín y Ayacucho a órdenes del general José Antonio de Sucre, hechos que motivaron su ascenso a coronela del Ejército Colombiano. (1)

Una anécdota que marca su carácter y osadía es cuando intercepto una información en 1828 en Bogotá en que se planeaba un atentado contra Bolívar. Actuando rápidamente se enfrentó a los conspiradores permitiendo que Bolívar escapara. Como consecuencia de este hecho se ganó el título de LIBERTADORA DEL LIBERTADOR. (2)

El carácter fuerte de Manuela Sáenz es descrito en una anécdota de leyenda cuando algunos miembros del Ejército de Bolívar se negaron a cumplir la nueva constitución. Manuela Sáenz vestida de hombre y a caballo pistola en mano entro al cuartel donde se encontraban los insurrectos en defensa de Bolívar. Por su forma de actuar era temida y odiada por algunos generales. (3)   

Próximo a su Muerte Bolívar confesaría lo siguiente ¡“¡No, no hay mejor mujer! Esta me domo. Si, ella supo cómo. La amo. Siempre protegiéndome, intrigando a mi favor, y a favor de la causa, algunas veces con ardor, otras con energía (2)

Cuando murió Bolívar, sus enemigos lanzarían una feroz campaña de desprestigio a Manuela, siendo encarcelada y luego fue exiliada a Jamaica (2)

Desterrada y no pudiendo regresar a Quito se instaló en Paita, dedicándose a la venta de tabaco, a la traducción del idioma ingles y hacer dulces y bordados por encargo.

Manuela Sáenz falleció el 23 de noviembre de 1856, afectada por una epidemia de difteria que azoto la región.

Cuando nuestro anfitrión termino su relato sobre Manuela Sáenz, observamos el cuadro en donde su esbelta figura adorna la sala de su casa y nos quedamos un momento pensando en una gran guerrera, espía, amante y luchadora por la libertad de América.

 Regresamos al presente cuando una voz exclamo ¡A Comer!

 

     Referencias Bibliográficas

(1)  Manuela Sáenz  Wikipedia, Enciclopedia libre            

(2)   https://el historiador.com.ar/manuela la libertadora de Simón Bolívar

(3)  https://cvc.cervantes.es/literatura/mujer_independencias/trivino01.htm

 

         

 

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