EN EL
BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ, NO DEBEMOS
OLVIDAR LA VIOLENCIA TERRORISTA, QUE AZOTO AL PAÍS
Por: Eduardo del Aguila Horna
Publicado en la Revista Vivir
Bien N° 230 julio-agosto del 221
Al cumplir doscientos años del
grito de independencia en el Perú debemos ser conscientes de hechos históricos que han
marcado nuestro desarrollo económico y social, uno de ellos es la Violencia
Terrorista.
La violencia se puede describir
como las acciones ejecutadas por una o varias personas que se organizan para
ejercer la fuerza material, psicológica, y otros medios a fin de dominar y obtener
algún propósito contra la voluntad de una persona o grupos de personas.
Manifestándose la violencia en
la política, es preciso describir que la política es el derecho de la persona
humana, su ejercicio está reconocido y regulado por normativas
constitucionales, conforme con el sistema social que los pueblos organizados
acuerdan darse (1)
“La receptividad o resistencia
a demandas sociales, económicas, políticas y culturales, la agudización de las
contradicciones sociales, el sectarismo, o encono ideológico y programático
entre partidos políticos pueden dar lugar a situaciones de violencia política o
a la formulación de estrategia política que, de acuerdo a la lectura e
interpretación de la realidad, priorizan las opciones políticas militaristas,
desde perspectivas que algunas teorías denominan violencia revolucionaria”. (1)
“Se puede identificar que la Violencia
Social en el Perú es de características
estructurales incluyéndose dentro de estas la dependencia, como hecho que
configura un factor externo mediante el cual el Perú
se organizó como un país y sociedad dependiente, es decir limitado e impedido
para construir a plenitud su autonomía, identidad y desarrollo”. En la Violencia
Social en el Perú se puede identificar la Violencia Política, la
Violencia Socioeconómica, la Violencia Urbana, la Violencia Sociocultural y la Violencia
del Narcotráfico. (1).
En el marco de la Violencia
Social en el Perú aparecen en la década de los 80 los grupos terroristas
de Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA).
Antes de su aparición pública los
grupos terroristas en el Perú habían diseminado su propaganda basada en
el odio, denostando del sistema político imperante, incentivando el
resentimiento y la insatisfacción de la sociedad peruana. Su accionar estuvo
enmarcado en métodos legales e ilegales, clandestinos y públicos, sabotaje,
acciones de fuerza, filtración de información a la prensa e infiltración de
partidarios en los diferentes organismos de la administración pública. Al
iniciarse en Ayacucho el accionar terrorista de SL, este territorio se
llenó de pintas bajo el concepto de que todo muro es papel. Se debe resaltar
que Sendero Luminoso (SL) trato de llegar especialmente a la mente y al corazón
de la juventud campesina, que limitada en su rol social y carente de
oportunidades personales podía ver en su militancia violentista una forma de
realización personal. De ahí el objetivo de SL de atraer a la mujer a sus
huestes dándole el liderazgo de mando militar, surgiendo como pieza importante
en la lucha armada. (2)
Carlos Iván Degregori analiza
las condiciones que hacen posible que Sendero Luminoso surja en Ayacucho,
identificando el tipo de movimiento social y a los actores sociales y políticos
señalando a la educación como canal de movilización social en los andes
peruanos. (3).
José Páez Warton afirma que sendero
luminoso prioriza su accionar en los ámbitos de la Guerra Sicologica e
Ideopolitica; logrando atemorizar a la población y creando una imagen de
ubicuidad e invulnerabilidad llevando a que varios analistas determinaran que
SL no podría ser derrotado en corto tiempo. SL en la actividad ideológica
oriento a la ideologización a tres elementos: la educación, los sectores
sociales marginales más pobres y grupos de ultraizquierda desprendidos de
partidos radicales. Es el sector educativo el que produce mayores
réditos en cuanto a captación de adherentes. (4)
El proceso de ideologización y
evolución de Sendero Luminoso en los centros educativos y universidades del
estado se realizó en cuatro fases: Ideologización, accionar político,
hegemonía de SL, retorno a la fase ideológica. (5)
Los autores del libro “La
Escuela en Tiempo de Guerra” hacen un análisis de por qué los grupos
violentistas utilizaron las escuelas para desarrollar su estrategia política y militar,
determinando que SL se nutre del sistema educativo peruano; proponiendo
revertir la cultura de la violencia, cambiar el tipo de educación, dar
prioridad a los profesores, niños y jóvenes, combatir la debilidad del estado y
comprometer a los medios de comunicación en el proceso educativo. (6)
Los Grupos Terroristas en el Perú desarrollaron
su accionar mediante la violencia en todas sus modalidades, afectando la
estabilidad socio económica, política y psicológica de la sociedad peruana. Con
su accionar proselitista capto líderes sindicales, comunales y estudiantiles;
enquistándose en las comunidades de los pueblos originarios, asentamientos
humanos, universidades, institutos y colegios estatales, asesinando a las
autoridades políticas, líderes sindicales y comunales y miembros de las Fuerzas
del Orden. Otra modalidad fue el secuestro y cobro de cupos, así como el empleo
de coches bombas, ocasionando la “paralización por el miedo de la vida
diaria de los peruanos”. El efecto económico al estado peruano fue
contundente impactando en los habitantes de menores recursos económicos, los
paros armados de varios días, la destrucción de las torres de alta tensión
provocando la falta de energía eléctrica no permitieron la actividad económica
de la población, perjudicando al simple ambulante y al gran empresario.
El desarrollo de la ideología
terrorista se basaba en la conquista de la conciencia de la población, teniendo
como fuente de financiamiento de su accionar al narcotráfico
Para hacer frente a la violencia
terrorista y lograr la pacificación nacional, el poder político en
1992 asumió su responsabilidad con las siguientes acciones básicas:
-
Estrategia integral para hacer frente a los grupos
terroristas.
-
Potenciamiento de los órganos de inteligencia
en los diferentes campos de la actividad nacional, especialmente la militar.
-
Marco legal adecuado.
-
Organización voluntaria de la población para su
autodefensa.
Para ello las Fuerzas
Armadas se desplegaron estratégicamente en todo el territorio nacional, que se
encontraba en casi al 100% en estado de emergencia. Aspecto importante fue
la organización de los Comités de Autodefensa en las áreas rurales y urbanas
participando activamente las Rondas Campesinas en los departamentos de
Ayacucho, Huancavelica, Apurímac, Cajamarca, Junín y Puno entre otros.
La acción más importante para
derrotar a la VIOLENCIA TERRORISTA fue el logro de la adhesión de la población;
que
se organizó para hacer frente a la ideología y a las acciones de violencia.
Es importante hacer notar la organización
y trabajo de la Comisión de la Verdad para la reconciliación de la sociedad
peruana, hecho que está pendiente y cuyo informe ha sido impreciso en el reconocimiento
a las Fuerzas Armadas, Comités de Autodefensa y Ronderos en el logro de la
pacificación nacional.
El 17 de diciembre de 1996 el
grupo terrorista Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) en un acto de VIOLENCIA
EXTREMA tomaron la residencia del embajador del Japón en el Perú, cuando
se celebraba el natalicio del Emperador del Japón, tomando como rehenes aproximadamente
a 500 invitados, solicitando a cambio de su liberación la libertad de 400
terrorista que se encontraban presos. Días después fueron liberando a los
rehenes, quedando 72 hasta el 22 de abril de 1997 en que fueron liberados
por una fuerza especial de comandos de las Fuerzas Armadas, mediante una
operación militar denominada “Chavín de Huántar” que por su ejecución y resultados
es admirada a nivel mundial.
Es el pueblo peruano
organizado y sus Fuerzas Armadas quienes lograron la pacificación nacional, erradicando
la VIOLENCIA TERRORISTA que la tuvo paralizada, liberándola y permitiendo
que en las últimas décadas el ciudadano mediante su esforzado trabajo, capacitación
y educación en universidades e institutos desplegara su iniciativa y emprendimiento
mejorando su situación socioeconómica. Los distritos como San Juan de
Lurigancho, Los Olivos, Independencia, San Martin de Porras, Ate, Santa Anita
son testimonio de la población emergente y provinciana que ha logrado
constituir una gran corriente comercial de todo tipo de servicios y productos,
siendo el Centro Comercial de Gamarra una muestra de que los peruanos pueden
hacer las cosas bien. Indudablemente en nuestro país existen grandes
brechas de desigualdad que deben ir desapareciendo con la gestión eficiente de
los Poderes y Organismos del Estado.
Al cumplirse doscientos años
de la independencia del Perú los peruanos hacemos frente
no solo a la pandemia del Covid-19, sino a la crisis económica como efecto de
ella, agravada por la inestabilidad política; por lo que debemos reflexionar
sobre la necesidad imperiosa de tendernos las manos para llegar al consenso de
que trabajando honestamente podemos salir adelante, rechazando todo tipo de
violencia por la experiencia histórica ya vivida de la” VIOLENCIA TERRORISTA
DERROTADA”.
.
Referencias Bibliográficas:
(1) Comisión
Andina de Juristas y Desco. Violencia y Pacificación
(2) Del
Aguila E. La Guerra Invisible. Revista Comando en Acción N°7-1988
(3) Degregori
I. El surgimiento de Sendero Luminoso (1969-1979). Instituto de Estudios
Peruano 1990.
(4) Páez
J. La
Guerra Incesante-1993
(5) Páez
J. Desafíos de la Pacificación -1994
(6) Del
Castillo J, Piqueros M, Zegarra I. La Escuela en Tiempos de Guerra-1992
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